El programa, activo desde 2007, interviene en los entornos donde la desigualdad es más intensa, ofreciendo refuerzo educativo, actividades de ocio y tiempo libre, acompañamiento psicosocial y apoyo a las familias. Todo ello se articula a través de una amplia red de entidades sociales, en coordinación con los servicios públicos.
«La pobreza infantil no es solo una cuestión económica, sino también de oportunidades. Con CaixaProinfancia trabajamos para que ningún niño o niña vea limitado su futuro por el contexto en el que nace. Los resultados demuestran que un acompañamiento educativo y social sostenido en el tiempo marca una diferencia real en las trayectorias vitales de los menores más vulnerables», afirma el subdirector general de la Fundación ”la Caixa”, Marc Simón.
Los datos avalan el impacto del programa en el éxito educativo: el 84,7 % de los menores atendidos se gradúa al finalizar la ESO, 2,6 puntos por encima de la media nacional. Además, la tasa de abandono escolar entre los participantes se sitúa en torno al 3,5 %.
Apoyo integral a familias en situación de vulnerabilidad
En Las Palmas, el programa atiende a niños, niñas y adolescentes de 2.628 familias en situación de vulnerabilidad. En el conjunto de Canarias, alcanza a 7.175 menores de 5.365 familias.
Más del 50 % de estas familias son monoparentales y más de la mitad de los progenitores se encuentran en desempleo, en muchos casos sin prestaciones. Además, predomina un nivel educativo bajo o muy bajo entre padres y madres.
Por ello, CaixaProinfancia no actúa únicamente sobre los menores, sino también sobre su entorno familiar, reforzando competencias parentales y facilitando recursos que mejoran la estabilidad y el bienestar del conjunto del hogar.
Acción social con impacto real
En un contexto de creciente desigualdad —donde uno de cada tres menores en España está en riesgo de pobreza o exclusión social—, CaixaProinfancia refuerza su papel como inversión social de alto impacto.
El programa ofrece un apoyo integral que incluye refuerzo educativo, acceso a actividades de ocio, atención psicoterapéutica individual y familiar, orientación a las familias, así como equipamiento escolar y cobertura de necesidades básicas.
Además, interviene sobre factores clave que condicionan el desarrollo infantil en contextos vulnerables, como la autoestima, la seguridad emocional o las carencias en alimentación, higiene y salud visual o auditiva, que afectan directamente al bienestar y al aprendizaje.
Su enfoque integral busca garantizar la igualdad de oportunidades desde la infancia y evitar que el origen social condicione el futuro.
Actualmente, el programa está presente en todas las comunidades autónomas y en las dos ciudades autónomas, con actuación en 155 municipios a través de 475 entidades sociales, y cuenta con un presupuesto anual cercano a los 82 millones de euros.
En 2025, CaixaProinfancia ha acompañado a cerca de 67.000 niños, niñas y adolescentes de casi 43.000 familias en toda España, con el objetivo de romper el ciclo de la pobreza desde la infancia y ampliar sus oportunidades de desarrollo educativo y personal.



